ALFREDO MANEIRO.El chavismo salvaje tiene un mentor



Cuando me enteré el resultado la noche de las elecciones se me vino a la mente una persona: Alfredo Maneiro. El pensador y pragmático se me habría atravesado días antes en un libro de entrevistas del rockero Ivan Loscher.

Y me sorprendió su capacidad analítica, tan escasa en la dirigencia de izquierda venezolana. ¿cómo iniciar procesos de transformación, (aquí diríamos profundizarlos), en medio de una dispersión total, en medio de una ceguera oficial, en medio de una derrota? ¿en medio de esa soledad que sufre el líder y de su apartamiento con respecto al pueblo? Repolitización era la palabra que se vería masificada por la lectura de Chávez del artículo de Reinaldo Iturriza. “Repolitización, profundización democrática, radicalización de la democracia, llegar al poder para profundizar la democracia”. Ninguna más maneirista que esa idea.

Rápidamente interpreté mientras leía los Escritos Políticos: De lo que se trata es de identificar cuáles son las partículas de la ola que vendrá y esas partículas se encuentran justo en donde “el agua es mansa”, entre ola y ola, y la nueva ola levantará esas partículas y ellas dotarán de significación ese nuevo momento de repolitización de la revolución. Y las partículas no son individuos sino sujetos colectivos. Chávez aun tiene el amor del pueblo como para incorporarse a la nueva ola, pero para ello debe moverse del lugar donde está y comprender que ahora la agenda es preguntarnos: ¿dónde quedaron los buhoneros, los jóvenes, los militantes de base, las chamas preñadas, los habitantes del barrio, los presos, los nómadas, los brujos, los borrachitos, los inmigrantes, que han sido excluidos del proceso los últimos 4 años por razones moralistas y profilácticas de Gobierno después que trajeron de vuelta a Chávez un 13 de abril?
Ellos conviven en el agua mansa.

Estamos en el agua mansa. En el ojo del huracán. Parece que nada se mueve, pero por debajo, por arriba, por la atmósfera, por el subterráneo, todo se está moviendo, todo está razonando, "hay que escuchar crecer la yerba" decía Marx; nos llenamos de valores y vamos nuevamente, después de este receso de cuatro años, en el que hipotecamos la revolución en un partido como el que criticó Maneiro, en un ideologicismo como el que despreció Maneiro y en un Estado como el que Mezsaros pide disolver. Se cayó la hipoteca, murieron los potes de humo, vuelve la política, vuelve el pensamiento, vuelve la radicalidad como raíz. Se prepara con mucha calma un nuevo 1814, un nuevo 27, un nuevo 13. Para ello debemos prepararnos, entre otras cosas leyendo a Maneiro, viendo, como él, los puntos fuertes y débiles del sistema, viendo los espacios donde confluyen sentires populares más allá del dinero del Estado. Buscando el razonamiento popular, y no el ideológico foráneo, como la fuente del pensamiento revolucionario.

Comentarios

  1. Alfredo Maneiro: guerrillero en los 60, pensador y político. Politizó y radicalizó el movimiento obrero siderúrgico en los 80, visibilizó y agitó la lucha barrial de Catia. Fundó la Causa R, movimiento popular radical que se enfrentó al auge del neoliberalismo y que disputaría la presidencia a Caldera en en el 93, lo que no había logrado ningún partido de izquierda en la historia venezolana. Muchos dicen que ganó esas elecciones pero que militares del plan república le habrían robado los votos. Ya Maneiró había fallecido unos 10 años antes. Chávez cuenta que Maneiro le habría dicho en el 82: tenemos que esperar unos 10 años para actuar.

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  2. Todo se está moviendo... las madres (REVOLUCIONARIAS) que hemos sido agredidas por algunos jueces sin escrúpulos de LOPNNA, defendemos a nuestros hijos e hijas con amor y con dignidad. Deseamos que se nos oiga, que paren ya las agresiones a nuestros pequeños niños y niñas. Futuro deseó "hombre nuevo" que le debemos a la sociedad que inició el proceso de cambios... el mar está revuelto amigo, bien lo dices, pero como falconiana te digo que creo que el chivo todavía está muy manso, nos arrean, pero el chivo manso puede volverse montaráz más temprano que tarde, lo cual no siempre es bueno, pero a veces es necesario... ojalá lleguemos POR FIN a los cambios anhelados con más conciencia y menos sacrificios.

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